La Controversial Construcción y Operación del OCP: Urgencia Económica vs. Advertencias Técnicas y Sociales Publicada • 17 dic 2025

 


1. Antecedentes y Contexto Político-Económico

La construcción del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) se desarrolló principalmente durante el gobierno de Gustavo Noboa (2000-2003), un período marcado por una profunda fragilidad política y la recién adoptada dolarización (año 2000).

El país se encontraba saliendo de la grave crisis financiera de 1999. Existía una urgencia por captar inversión extranjera y aumentar la exportación de crudo para inyectar dólares a la economía y apuntalar la dolarización.

La decisión de construir un oleoducto privado fue sumamente controversial y politizada. El argumento principal era que el Estado carecía de la capacidad de endeudamiento para construir la obra, por lo que la inversión privada, aunque con condiciones discutibles, era la única vía para explotar las reservas de crudo pesado e impulsar la economía. El OCP fue concebido como el principal motor de crecimiento y estabilización económica.

2. Oposición de los Sectores Sociales: El Caso FETRAPEC

Diversos sectores sociales se opusieron al proyecto. El gremio de trabajadores petroleros estatales, FETRAPEC, articuló su oposición con base en argumentos clave:

  • Pérdida de Soberanía: Se oponían a que una infraestructura de transporte esencial quedara en manos de un consorcio privado de empresas transnacionales (OCP Ecuador S.A.), debilitando a Petroecuador y entregando el control de un sector estratégico al capital extranjero.
  • Alternativa Estatal: El gremio fue promotor y aliado de la propuesta presentada por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CIE), respaldando la idea de que el oleoducto debía ser construido por una entidad nacional, a menor costo, y quedar inmediatamente bajo la propiedad del Estado.
  • Denuncia de Contrato: Se unieron a la denuncia generalizada sobre la sobrevaloración del proyecto y las cláusulas del contrato, que consideraban leoninas y excesivamente favorables para las empresas privadas.

La oposición de FETRAPEC fue crucial, ya que proporcionó la voz técnica y la legitimidad laboral a la crítica política, cuestionando las cifras y la viabilidad técnica del proyecto privado.

3. La Determinación Gubernamental: “El OCP va porque va”

La alta tensión política que rodeaba al proyecto se reflejó en la frase del presidente Noboa, expresada el 18 de mayo de 2001: “Nadie va a joder…el OCP va porque va”.

  • El mandatario respondía a ecologistas, activistas y alcaldes que buscaban detener la obra, especialmente por el impacto ambiental en el Bosque Protector de Mindo. Noboa se refirió a estos grupos como "ecuatorianos hipócritas" y "cuatro majaderos".
  • Esta decisión inamovible se sustentaba en la necesidad urgente de aumentar la producción petrolera para sostener la dolarización y en la presión de organismos internacionales como el FMI, que advertían un impacto negativo si el proyecto se paralizaba.
  • La frase encapsuló la postura de un gobierno que priorizó la estabilidad económica y la inversión privada por encima de las preocupaciones socioambientales y las objeciones sobre la transparencia del contrato.

4. Presupuestos y Adjudicación: El Triunfo de la Opción más Costosa

A pesar de existir alternativas más económicas y estatales, la construcción del OCP se adjudicó al consorcio privado (OCP Ecuador S.A.).

Concepto

OCP Ltd. (Millones de USD)

Williams (Millones de USD)

Presupuesto Inicial Ofertado

899,0

793,0 (con CIE)


  • La propuesta del Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CIE) fue la alternativa estatal y más económica. Se destacaba por su bajo costo operativo y de construcción, ya que no buscaba lucro, sino la ejecución de la obra para el Estado. La oferta del CIE garantizaba que la infraestructura quedara bajo propiedad estatal, fortaleciendo la soberanía nacional y permitiendo que la utilidad por su operación recuperara la inversión e ingresara al presupuesto.
  • A pesar de la oferta más baja y la capacidad técnica demostrada del CIE, la obra se adjudicó al Consorcio privado OCP Ecuador S.A. El presupuesto inicial estimado por el consorcio privado fue de 1.100 millones de USD, que aumentó a 1.300 millones de USD y finalmente la ejecución fue por 1.475 millones de USD.
  • El Estado fue el gran perdedor al aceptar la oferta más costosa y al ver que los costos de ejecución se incrementaron en más de 200 millones de USD.

Las razones de la adjudicación al privado se centraron en que el proyecto fue concebido como obra de capital privado, y el consorcio garantizaba la financiación total a riesgo de las petroleras y la urgencia de construir el ducto para que pudieran explotar y exportar el crudo pesado.

5. La Advertencia Técnica Desatendida: El Riesgo del Trazado

Respecto al trazado de la construcción que debía recorrer el OCP una opción era Nueva Loja-Tulcán - San Lorenzo. No lo hicieron por costos. Nunca pensaron en los gastos para reparar las roturas por los deslaves cercanos al volcán el Reventador que atormentan permanentemente.

En el marco de una Acción de Protección presentada por el Frente de Defensa Petrolero Ecuatoriano el 1 de octubre del 2024,en la Función Judicial, proceso  con el No. 17T03-2024-00073, en contra el presidente de la República y autoridades del sector petrolero, y las empresas vinculadas al OCP por la vulneración de derechos consagrados en la Carta Magna debido a la omisión del Estado ecuatoriano de ejecutar el traspaso de los bienes y operación del OCP, como lo establece el contrato suscrito para su construcción y operación durante 20 años. El Ing. Washington Ramiro Maruri Cevallos, presidente del Colegio de Ingenieros en Geología, Minas, Petróleos, Ambiental y Especialidades Afines (CIGMIPA), presentó un Amicus Curiae en el que, se detalla una controversia técnica crucial que fue desatendida:


  • Ruta Antitécnica:
    La propuesta de OCP Ecuador S.A. planteaba un tramo de 17 km paralelo al SOTE, cerca del Río Quijos. Los expertos la consideraron antitécnica porque replicaba la zona afectada por el terremoto de 1987 en Napo, que previamente rompió el SOTE y causó un derrame. Inestabilidad Geológica: Expertos advirtieron que la zona de los Quijos, especialmente la cascada San Rafael, era la más inestable geológicamente y propensa a múltiples riesgos naturales (lluvias, deslizamientos, erupciones, terremotos).
  • Multiplicación de Riesgos: La insistencia en este trazado se consideró peligrosa, ya que un desastre natural afectaría a ambos oleoductos simultáneamente.
  • Confirmación del Desastre: Un estudio de OCP S.A. de 2001 concluyó la factibilidad y la protección ante una crecida milenaria, pero la realidad demostró lo contrario. El desastre que los expertos advirtieron se confirmó el 7 de abril de 2020, cuando los dos tubos se rompieron a causa de la erosión en el cauce del río Quijos (Alto Coca).

 

 

6. El OCP después de 20 años de operación privada

Los gobiernos de Guillermo Lasso y Daniel Noboa desarrollaron un sinnúmero de acciones legales, contractuales y administrativas que permitieron que la empresa OCP Ltd. causara un grave perjuicio económico al Estado, debido a la entrega tardía del oleoducto.

De acuerdo con información oficial de la Superintendencia de Compañías, la empresa OCP Ltd. (propiedad de Pampa Energía) transfirió las acciones del Oleoducto de Crudos Pesados al Estado ecuatoriano el 30 de noviembre de 2024, constituyéndose así la empresa Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) Ecuador S.A. Cabe recordar que la transferencia de estos activos al Estado se produjo gracias a la presión ejercida por organizaciones sociales en defensa del patrimonio nacional.

La empresa recién creada mantenía vigentes las garantías establecidas en el contrato de construcción y operación por un valor cercano a los 100 millones de dólares. No obstante, OCP Ltd. llevó el caso a un arbitraje internacional ante el CIADI.

Sin una explicación técnica que asegure —conforme a la ley— que los pasivos ambientales, laborales y operacionales hayan sido remediados, se procedió a la liberación de fondos el 3 de noviembre de 2025. Como resultado, la empresa Pampa Energía recibió 84 millones de dólares, según consta en su propio sitio web, mientras el Gobierno Nacional ha guardado silencio absoluto sobre el tema.

Además, existen reportes extraoficiales sobre una posible negociación con Pampa Energía para una nueva concesión del OCP por 20 años, lo cual representaría un perjuicio para el país superior a los 1.500 millones de dólares.

Ante esto, el Frente de Defensa Petrolero Ecuatoriano ha emitido una alerta criticando el hermetismo del Gobierno y de la prensa. El colectivo sostiene que estas acciones atentan contra los intereses económicos del país y exige que la Contraloría General del Estado inicie de inmediato un examen especial al traspaso del oleoducto. El objetivo es determinar los pasivos laborales, ambientales, económicos y legales que, hasta la fecha, no han sido transparentados por la administración de Daniel Noboa.

 

Conclusiones Clave

  1. Priorización de la Estabilidad Económica sobre el Riesgo y la Soberanía: La construcción del OCP fue una decisión política impulsada por la urgencia de sostener la recién adoptada dolarización y la presión de organismos internacionales, lo que llevó al gobierno a priorizar la inversión privada y la estabilidad económica (el lema "va porque va") , desestimando las advertencias de riesgo socioambiental, la opción estatal más económica (CIE) y la preocupación por la soberanía sobre un sector estratégico.
  2. Desatención a la Advertencia Técnica con Consecuencias Comprobadas: La ruta final del OCP fue seleccionada a pesar de las severas advertencias de expertos sobre su naturaleza antitécnica, replicando una zona sísmica ya afectada en 1987 y propensa a riesgos geológicos (Río Quijos / cascada San Rafael). Esta desatención resultó en la multiplicación de la vulnerabilidad de la infraestructura, lo cual se confirmó catastróficamente el 7 de abril de 2020 con la ruptura simultánea de ambos oleoductos (SOTE y OCP) a causa de la erosión fluvial.
  3. Adjudicación Costosa y Debilitamiento Estatal: A pesar de que existían ofertas más bajas, como la del Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CIE), la adjudicación se otorgó a la propuesta privada de OCP Ecuador S.A., que fue la más costosa y cuyo presupuesto final de ejecución se incrementó significativamente. Esta decisión no solo resultó en un mayor costo para el país, sino que también impidió el fortalecimiento de la empresa estatal y la generación de ingresos a futuro a través de una infraestructura de propiedad nacional.
  4. Se prioriza los intereses corporativos sobre el patrimonio público: El Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) se encuentra bajo una sombra de opacidad administrativa. La liberación de 84 millones de dólares en garantías a favor de Pampa Energía, ejecutada aparentemente sin una certificación técnica de remediación de pasivos, junto con las versiones de una nueva concesión a largo plazo, sugiere un manejo que prioriza los intereses corporativos sobre el patrimonio público. Ante el silencio del Ejecutivo, resulta imperativo que la Contraloría General del Estado intervenga de manera urgente para transparentar las condiciones legales y ambientales de esta transición, garantizando que el Estado no asuma costos y daños que corresponden a la operadora privada.

 

Fuentes:

·         Notas periodísticas del 2001, de El Comercio

·         Función Judicial, proceso No. 17T03-2024-00073, iniciado el 1 de octubre del 2024

·         Página oficial en la web de la empresa Pampa Energía

·         Página oficial de la Superintendencia de Compañías

·         Contrato de Construcción, mantenimiento y Operación del OCP

·         Pagina oficial en la web del CIADI

·         Aportes de técnicos e ingenieros petroleros

Jorge Cáceres E.

16 diciembre de 2025

 

 

 

 

 

 


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